Falta de supervisión permite que se incumpla con el 80/20

La falta de supervisión de los inspectores del Ministerio de Trabajo permite que las empresas violen sistemáticamente el artículo 135 del Código Laboral que establece que el 80% de los empleos deben ser otorgados a dominicanos y solo el 20% a personal extranjero.

Según explicó una fuente que no quiso revelar su nombre, ningún inspector de Trabajo verifica en las obras de construcción si lo que ha declarado el constructor en la planilla de personal contiene realmente a quienes están trabajando en el lugar.

El artículo 15 del “Reglamento para la Aplicacion del Código de Trabajo”, indica que todo empleador está obligado a presentar al Departamento de Trabajo, dentro de los quince días siguientes al inicio de sus actividades, una relación certificada del personal que emplee con carácter fijo por tiempo indefinido o para una obra o servicio determinados, indicando el salario correspondiente a cada trabajador, su nombre, nacionalidad, ocupación, número de cédula y su sexo.

El artículo 16 expecifica que recibida la planilla de personal, el Departamento de Trabajo debe expedir al empleador una copia de la misma, con la siguiente expresión: “Recibida. Pendiente de comprobación”, luego comprobada la veracidad de las declaraciones contenidas en la planilla, y siempre que se encuentre correcta, se procederá a su registro.

“Dominicanos solo son regularmente los maestros constructores de distintas áreas, los ingenieros y supervisores, pero después la obra bruta, llámese la albañilería, son 100% haitianos”, manifestó la fuente.

Sostuvo que los ingenieros constructores mandan al Ministerio las planillas declarando solo el personal que le conviene reportar. “Tú mandas tus ingenieros, tus maestros constructores y albañiles de confianza, el personal que te conviene reportar, porque eso es lo que va a la Tesorería de la Seguridad Social y por lo que tú vas a pagar”.

Asegura que los constructores reportan el personal que le conviene y como el Ministerio de Trabajo no verifica que las planillas se correspondan con el personal real en la obra, contratan mano de obra haitiana sin que haya ninguna consecuencia. Afirma, además, que muchos extranjeros se acercan a las obras de construcción y se contratan sin ninguna rigurosidad, solo se les exige que cumplan con su trabajo y muchas veces se les utiliza, además, para que realizan labores de seguridad en la obra.